Soy de color…
Andaba yo el otro día junto a una compañerade lucha recogiendo el puesto de venta de pancartas reivindicativas y llevaba puesta una pegatina con la protesta y cuando paso por delante de una bar un tipo que salía del local le dice a sus amigos: “¡mira una roja!”.
Me entro la risa y se lo comenté a la compañera que al parecer no oyó el comentario, le dije: “Me acaban de poner color”.
Me pareció un comentario simplista, aquí en cuanto muestras alguna característica en seguida te clasifican, te encasillan como animalillo del zoo.
Tal vez esta persona acertó, yo solo sé que protesto por un tema en concreto y quien tomó la decisión, motivo de mi protesta, es la alcaldesa, en este caso es del PP.
Dado que el motivo de mi protesta es por un asunto grave de gran impacto urbanístico incompatible con el bienestar en mi barrio y en mi ciudad, el color de quien haya tomado la decisión me importa un pito, si la decisión la hubieran tomado los de izquierdas estaría protestando igual, entonces ¿a mi me llamarían facha, blavera o qué? Porque ahora recuerdo también en otro momento que a un compañero y a mi nos llamaron catalanistas, fue una situación parecida a la anterior que mostrábamos nuestra reivindicación vecinal.
No lo dicen a la cara, pasan por al lado, y lo comentan a sus acompañantes, pero en voz alta, perfectamente audible, sin importar si les hemos oído, como si estuvieran comentando algo visto a través del televisor o a través de un escaparate.
Estas situaciones a mí me hacen gracia y el sentimiento que me provoca hacia esas personas es de lástima por incultas, insensibles y maleducadas.
Si me sentí como animalillo del zoo ahora después de las elecciones me siento como animalillo en vías de extinción. (jejej)


Jose Dominguez Dominguez dijo
Amiga,
En las últimas líneas, cuando estableces el calificativo de esas personas con inquietudes cromáticas, está la razón de sus comentarios tan banales y absurdos, y gracias a ellos o, por culpa de ellos, después pasa lo que pasa.
Hace unos meses, asistí a un homenaje en recuerdo de aquellos que fueron fusilados por elementos facciosos frente al cementerio de un determinado pueblo de la sierra madrileña, y mira por donde, mi fotografía portando una bandera republicana salió en uno de estos diarios gratuitos lo que produjo ciertos comentarios reprobatorios y que una amiga de infancia le comentase a mi hermana: “ Pepe, siempre ha hecho de las suyas, pero “esto” de ahora ....”.
Como ves, la banalización. Nadie se fijaba en que aquella bandera significó el primer intento modernizador y democrático de nuestro país; nadie prestó atención a los valores de Igualdad, Libertad y Fraternidad que encierran aquellos colores y, lo que es peor, nadie reparó en que el homenaje se realizaba en recuerdo de los cientos de inocentes vilmente asesinados y que aún permanecen en fofas comunes.
Lástima de un país cuyos ciudadanos están sujetos a prejuicios , esterotipos y a la propaganda.
Un beso.
2 Junio 2007 | 12:14 PM